Dieta para el hígado graso

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Una dieta para el hígado graso es un plan de alimentación que ayuda a mejorar el funcionamiento hepático para evitar complicaciones en la salud. Su objetivo es ayudar a combatir la acumulación de grasa para minimizar los síntomas de esta enfermedad.

El hígado graso, conocido en términos médicos como esteatosis hepática, es un trastorno que se desarrolla por la acumulación de grasa en las células hepáticas. Puede ocurrir por un mal funcionamiento del metabolismo o por los daños que sufre el órgano debido al alcoholismo.

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Síntomas:

Muchos pacientes con hígado graso ignoran que tienen esta enfermedad porque no hay síntomas contundentes. Sin embargo, conforme evoluciona, se van desencadenando algunas molestias que permiten identificarlo. Las más comunes son:

  • Dolor leve o moderado en la parte superior derecha del abdomen
  • Piel y ojos amarillos (ictericia)
  • Inapetencia y pérdida de peso
  • Sensación de pesadez y gases después de comer
  • Náuseas y mareos
  • Debilidad y cansancio crónico
  • Problemas de concentración
  • Agrandamiento del hígado
  • Vasos sanguíneos dilatados

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Dieta:

Una prueba sanguínea y una biopsia hepática pueden ayudar a confirmar el diagnóstico de hígado graso. En función de los síntomas y la severidad, el médico puede sugerir algunos medicamentos. Sin embargo, gran parte del tratamiento depende de la alimentación.

Alimentos prohibidos:

Las personas con esteatosis hepática tienen un metabolismo más lento y presentan mayor resistencia a la insulina. Debido a esto, su alimentación debe excluir los alimentos que aumentan la concentración de glucosa en la sangre y la formación de células grasas.

Estos incluyen:

  • Azúcar refinado y derivados
  • Pan y productos de bollería industrial
  • Cereales refinados para el desayuno
  • Refrescos, gaseosas y bebidas deportivas
  • Patatas fritas o de paquete
  • Cerveza y bebidas alcohólicas
  • Lácteos enteros
  • Comida rápida y enlatada
  • Carnes rojas y embutidos
  • Comidas con demasiado almidón

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Alimentos permitidos:

Los alimentos más recomendados en una dieta para el hígado graso son aquellos que aportan nutrientes como el omega 3, antioxidantes y vitaminas y minerales. Aunque el total de carbohidratos y proteínas debe ser inferior, no se deben excluir de la alimentación.

Así pues, asegúrate de ingerir ingredientes como:

  • Pescados grasos (salmón, atún, sardina, arenque, etc.)
  • Carnes magras (pollo y pavo)
  • Yogur natural bajo en grasa
  • Legumbres (de forma moderada)
  • Frutos secos y semillas
  • Cereales integrales (especialmente la avena y arroz integral)
  • Frutas y verduras frescas

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Tomado de: mejorconsalud.com